No encontrar un trabajo, o perder el que se tenía, son situaciones duras que nos llevan a nuestros límites, y es precisamente al llegar al límite cuando podemos encontrarnos con capacidades y energías que teníamos adormecidas y que ahora pueden salir.
Volví a comprobar esta idea el pasado 9 de noviembre, en las V Jornadas sobre Empleo, que promueven con éxito desde el Ayuntamiento de Sant Vicent del Raspeig (Alicante) y la Cátedra de emprendedores de la Universidad de Alicante.
En ellas tuve la ocasión de hablar de ahorro responsable y de la propuesta de Triodos Bank pero, sobre todo, escuché algunos mensaje que vale la pena resaltar. Ante la crisis actual muchas personas han reaccionado aguzando el ingenio y sacando, de la desesperación, fuerzas de coraje, y se han animado a emprender su propio proyecto.
Era muy alentador escuchar con qué fuerza y entusiasmo nos contaban cómo, en varias iniciativas de emprendimiento, al perder el miedo, habían sido capaces de hacer cosas que antes nunca habrían imaginado, y de qué manera sorprendente las personas y las circunstancias parecía que se alineaban para ayudarles.










